No bastaba más. Quienquiera que hubiese sido, estaba muerto. O bueno, lo estaría en cuanto recobrase sus facultades físicas y mentales. Un hilo de sangre caía por la comisura de su labio, bajando por la mandíbula hasta su cuello, provocándole un incómodo picor a medida que avanzaba. Se limpió con impaciencia con el dorso de su mano, dejando una estela rojiza donde antaño estuvo pálido. Era la primera vez que se enfrentaba a ello, y era el peor día para probar nuevas experiencias. Recordó todo poco a poco, mientras la impotencia volvía a su lugar acostumbrado. Un pitido en los oídos la hizo darse cuenta de la tensión que marcaban sus mandíbulas, pero si aminoraba la presión comenzaría a gritar como condenada. Pensó que debería pararse, y se vio de pie casi al instante. Comprendió la mecánica: si ordenaba un poco la línea de sus pensamientos su cuerpo actuaba por inercia. “Mátate”. No obtuvo respuesta. “Casa”. Tampoco. Sin embargo comenzó a caminar al cabo de unos segundos. No sabía dónde estaba. Al otro lado de la acera un niño asomado en una ventana la miraba sonriendo.
lunes, 28 de septiembre de 2009
Everything you are.
martes, 22 de septiembre de 2009
Hemos roto nuestros espejos.
Miró la Luna, y no supo si transcurría una eternidad por su causa o si la eternidad la motivaban el colapso y la parálisis de su cerebro.
Ellos me odian. Sólo que no lo quieren aceptar.
sábado, 12 de septiembre de 2009
Título
Y tal como puedes estar corriendo en medio de la calle sin que nadie se percate de tu desesperación, puedes estar en la cima de tu gloria sin que nadie te felicite por ello, o te dedique una simple sonrisa. Hoy atendí a gente y le sonreí, luego de agradecer su compra. La gente me sonrió de vuelta. No sé si era un buen día... tal vez, último día antes de vacaciones, no hacía frío, y les parece simpático ver a gente joven esforzándose por algo. O tal vez es un acto reflejo: Sonríe y te sonreirán de vuelta. Cuando me sonríen en la calle generalmente es por motivos poco nobles, y reciben una mirada de pico supremo de vuelta. Cuando me levanto de humor -evento algo más recurrente en mi vida que hace unas semanas- me encanta descolocar a la gente, sonriendo. Algunos ponen la misma cara que yo, cuando me sonríen. Otros me sonríen de vuelta. Otros me miran con cara de "te conozco?... fuck, dónde te he visto antes D:?!"... y los que me encantan son los que se arrancan "esta weona está loca, mejor me alejo". Porque sí, es raro..., ser feliz en la ciudad es lo más extraño que puedes hacer (Por esto, asustemos a la gente? :B)
YEAAH!, amo al mundo ;D
(AmparoGraciasPorTodo.)
